Fueron poemas

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martes, 11 de junio de 2024

Las lágrimas no son lluvia

Esta mañana he salido a la calle hacia el coche y olía a tierra mojada, la brisa fresca como un amor acariciaba el cabello mojado, la piel se estremecía levemente, buscando entre las ruinas la alegría que a veces falta.
Un gota fría en la nunca me ha recordado que estoy vivo y quizá agradecido, y esto ya es otra bifurcación del camino, de uno más amable y humilde.
Las gotas de agua sobre el hierro y el cristal lo demuestran.
Ha llovido y la lluvia es vida, mucha vida, de esa que lo nutre todo, de esa que nos resulta difícil, demasiadas veces, reconocer.
A mi me encanta la lluvia calma, esa que moja despacio y nos destruye nada, esa que limpia y llena de energía cuanto nos rodea.
A veces la lluvia sabe a nostalgia, y conozco a personas que la detestan. Lo humanizamos todo, hasta las lágrimas, que no son lluvia.



domingo, 29 de abril de 2012

Una piedra que no interrumpe el camino

Estoy escuchando truenos en una
hermosa tarde de primavera.
Delante tengo una piedra apoyada
en la tierra y en las yerbas.
Caen las primeras gotas gordas de lluvia
y parecen enfurecidas...
No lo están, no es más que una pasión desatada, como muchas otras.
El cielo también tiene sus cosas
y la naturaleza.
Creía que era solamente yo el que
acababa herido ó explotaba
después de ser quebrada mi alma si la
poseo.
No son las piedras seres inmóviles, a veces caen de lugares altísimos, haciéndose añicos.
Como nosotros.